Vanessa Caldas, Adriana Bazán Fuster, y Sarahí Malanche.
Las taxonomías de finanzas sostenibles están diseñadas para orientar e incrementar los flujos financieros hacia actividades económicas sostenibles. Esto se logra mediante una clasificación objetiva, sustentada en criterios científicos, y la subsecuente la promoción de una mayor transparencia en la asignación y uso de los recursos financieros tanto públicos como privados.
No obstante, a pesar de se han publicado e implementado más de 30 taxonomías a nivel global, aún no existe evidencia documentada que confirme que las taxonomías estén efectivamente aumentando los flujos financieros en el mercado global. Esta ausencia de evidencia pone de manifiesto barreras persistentes para la adopción y aplicación de las taxonomías. Los desafíos resaltan el carácter voluntario de la mayoría de las taxonomías, la falta de comprensión técnica entre los potenciales usuarios y la información pública limitada, así como otros recursos disponibles para facilitar su implementación.
En este contexto, la creación de herramientas que conecten a las taxonomías con sus usuarios finales resulta crucial. Estas herramientas transforman y traducen el marco teórico en componentes prácticos, comprensibles y más accesibles, para permitir un uso efectivo y sistemático de las taxonomías en la toma de decisiones financieras orientadas a promover el financiamiento sostenible.
Las taxonomías verdes o sostenibles permiten que los actores del mercado identifiquen proyectos y activos que cumplen con criterios ambientales, sociales y de sostenibilidad. Al proporcionar definiciones claras y estandarizadas, estas taxonomías facilitan el seguimiento, la trazabilidad y la verificación del impacto de las inversiones, así como su alineación con los objetivos ambientales definidos por cada país. Asimismo, su utilidad trasciende al ámbito privado. En el sector público, las taxonomías son un instrumento estratégico para mejorar la planificación y asignación del gasto, fortalecer las políticas públicas y canalizar los flujos financieros hacia metas climáticas y ambientales, específicamente las enmarcadas en los compromisos internacionales.
No obstante, estos beneficios esperados aún no se han traducido en una medición clara del impacto de las taxonomías sobre la movilización de recursos financieros. Surge entonces una interrogante fundamental: si múltiples taxonomías han sido desarrolladas y publicadas en los últimos años, ¿por qué todavía no se dispone de evidencia empírica sobre su impacto?
Una parte significativa de la respuesta radica en la limitada adopción e implementación efectiva de taxonomías por parte de los actores del mercado. Por ejemplo, el BID (2024) identificó que algunos de los desafíos críticos para la implementación de la Taxonomía Sostenible de México (TSM) son:
Estos obstáculos no son exclusivos del casi de la TSM, y probablemente sean compartidos por otras jurisdicciones que se encuentran en etapas similares de implementación de sus taxonomías.
En este sentido, ¿qué acciones pueden emprender las jurisdicciones o los países para superar los desafíos identificados y lograr una adopción efectiva de las taxonomías por parte de los distintos usuarios? La evidencia demuestra que varios países están construyendo herramientas de apoyo que sirven como un nexo fundamental entre la taxonomía y su puesta en práctica. Estas herramientas contribuyen a:
Las herramientas pueden agruparse, según su finalidad y propósito principal, en tres categorías: socialización, uso, e implementación. Esta clasificación busca resaltar cómo estas herramientas contribuyen a facilitar la comprensión, adopción y aplicación efectiva de las taxonomías por parte de los distintos grupos de usuarios.
A la fecha, se han identificado diversas herramientas desarrolladas por jurisdicciones en el proceso de desarrollo e implementación de sus taxonomías. Estas herramientas se distribuyen entre las tres categorías funcionales, aunque en algunos casos cumplen un rol transversal, es decir, contribuyen simultáneamente a más de un objetivo.
Algunos ejemplos de herramientas de socialización son el infográfico en inglés y español de la taxonomía de Chile, los infográficos de Tailandia, de Ruanda, de Singapur, de Australia; los sitios webs de taxonomías de la Unión Europea, Chile, México, Colombia, Ruanda, Tailandia, Paraguay, Sudáfrica, Australia, Nueva Zelanda; los videos explicativos de las taxonomías de Chile, México, Tailandia; el curso en línea (autodirigido) de la taxonomía de México y el seminario de la taxonomía de Tailandia.
Entre las herramientas de uso comúnmente utilizadas destacan los cuadros consolidados de las taxonomías para mejor navegación de los criterios técnicos, como el caso del EU Taxonomy Compass (Brújula de la Taxonomía de la Unión Europea), el cuadro consolidado de las taxonomías de Colombia, Tailandia, Georgia, y México; además de las plataformas o documentos de Excel que ayudan a evaluar la alineación de una actividad económica a las taxonomías, como por el ejemplo la Calculadora de la Taxonomía de la Unión Europea o la herramienta para determinar la alineación de la Taxonomía Sostenible de México (TSM).
Otras herramientas de uso son las guías para usuarios entre las que destacan la guía de usabilidad de la taxonomía de Tailandia y el infográfico que le acompaña; también destaca la guía de usuario de la taxonomía verde de Ruanda que se encuentra dentro del capítulo 06 del documento de la taxonomía, así como la guía de uso de la Taxonomía de Actividades Económicas Medioambientalmente Sostenibles de Chile (T-MAS) que se encuentra en el capítulo 03 del documento. De igual forma, la guía de usuario para navegar la taxonomía de la Unión Europea, la guía general de implementación y la guía para bancos en la gestión de créditos verdes de la taxonomía de Colombia son muy buenos recursos para los usuarios.
El desarrollo de 18 indicadores proxy para verificar el cumplimiento con los criterios de contribución sustancial en actividades de transporte, agua y uso del suelo en el marco de la taxonomía colombiana —particularmente enfocados en pequeños y medianos productores— representa una de las herramientas de apoyo más avanzadas disponibles.
Por otra parte, aún son incipientes los ejemplos de herramientas de implementación que sean de dominio público. De los ejemplos encontrados se encuentran los resultados de ejercicios piloto de las taxonomías de Colombia, México, Sudáfrica; y la hoja de ruta regulatoria asociada a la TSM y otros aspectos ASG (ESG, por sus siglas en inglés) que enmarca la adopción y cumplimiento de la TSM en los proceso de inversión y administración de riesgos de los sistemas de ahorro para el retiro. Dentro del marco de esta hoja de ruta, se publicó la circular única de seguros y fianzas para integrar criterios ASG así como la aplicación de la TSM para guiar las decisiones de inversión de estos actores del mercado, así como el marco para las emisiones de bonos sostenibles de Nacional Financiera (NAFIN) alineado a la TSM.
Una taxonomía por sí sola no impulsa la transformación. Para lograr uno de sus objetivos centrales —canalizar flujos financieros hacia actividades sostenibles— debe ir acompañada de herramientas que traduzcan su diseño técnico en acciones concretas que puedan ser utilizadas por los sectores público, financiero y productivo. La investigación y las tendencias globales demuestran que:
Estas herramientas son esenciales no solo para la adopción exitosa de las taxonomías en el corto y largo plazo, sino también para desbloquear su potencial transformador, al alinear los flujos financieros con los objetivos climáticos nacionales e internacionales y mejorar la transparencia en la asignación e impacto del financiamiento climático.
El Center for Clean Air Policy (CCAP) y Planisphera hacen un llamado a los actores clave para que inviertan en el desarrollo de herramientas adaptadas al contexto y centradas en las necesidades de los usuarios. Solo con las herramientas adecuadas las taxonomías podrán convertirse en verdaderos motores de las finanzas sostenibles.
¿Estás trabajando en la construcción o implementación de una taxonomía? No subestimes la importancia de una Caja de Herramientas de Taxonomía diseñada a la medida. Comparte tu experiencia en los comentarios. ¡Nos encantaría conocer tu experiencia en taxonomías!